Historia de Piñas
El Cantón Piñas fue creado el 8 de noviembre de 1940, mediante publicación en el Registro Oficial No. 64-65 de noviembre 18 Y 19 del mismo año.
HISTORIA DE SU FUNDACIÓN
RESEÑA HISTÓRICA DE PIÑAS.- El Bachiller Juan de Loayza, aparece como el Primer fundador de Piñas allá por los años de 1815 a 1816, quien había sido enviado a principios del siglo XIX por el Gobierno de España para que estudie las minas de Zaruma.
Luego de recorrer el Distrito Aurífero de Zaruma pasó su informe al Rey español, haciendo incapie en las grandes riquezas de este Distrito. Una vez cumplida su comisión fundo una población precaria y se estableció definitivamente con su familia. dándole. el nombre de Piñas, para perpetuar el nombre del Pueblo en donde habla nacido. La historia dice que el Bachiller Juan de Loayza fue Oriundo del Anejo LAS PIÑAS, de la Provincia de Cádiz, Región de Andalucía en España. Hay dos versiones históricas, sobre el lugar' natal del bachiller Juan de Loayza. La primera, se refiere a ¬que fue el .4nejo de LAS PIÑAS de la provincia de Cádiz, y, la segunda, supone que fue nativo de Piñas, de la misma España pequeña ciudad perteneciente a la Provincia de Pontevedra, en la Región de Galicia. Sin entrar a discutir cual de las dos poblaciones españolas fue la cuna del bachiller Juan de Loayza, debemos concluir que, el fundador le dio el nombre de Las Piñas.
Reseña Histórica de Cantonización de la "Orquídea de los Andes"
Han transcurrido 63 años desde el 8 de noviembre de 1940, cuando el entonces Presidente Constitucional de la República, Dr. Carlos Alberto Arroyo del Río, puso el ejecútese al decreto legislativo del 6 de ese mismo mes y año, en que se elevó a la categoría de cantón a la parroquia Piñas, desmembrándose de Zaruma.
Quizá muy pocos pueblos en el país tuvieron que libar una lucha de tantos años para conseguir su independencia, ya que fue más o menos por la segunda mitad del siglo XIX, que un puñado de piñasienses empezaron a gestionar la cantonización y esa lucha no podía estar exenta de grandes sacrificios, si para llegar a Quito en aquellos días había que hacerlo a lomo de mula. y es así como se cuenta que Don Emilio Arévalo, uno de los más empeñosos en conseguir la emancipación política de su parroquia, en uno de sus viajes a la capital tuvo que vender la acémila en la que había viajado para sufragar los gastos de retorno a su tierra natal.
Sacrificios de diversa índole se produjeron a lo largo de los años, en la que hombres y mujeres de Piñas aunaban esfuerzos, teniendo como norte, imán y guía, la independencia de su pueblo, y fue así como animados por este ferviente anhelo, que triunfara con la Revolución Liberal del 5 de junio de 1895, gesta gloriosa de la cual muchos piñasienses fueron partidarios, optaron por proclamarse como el cantón Independencia.
Establecida esta situación de hecho, se conformó el Cabildo de la siguiente manera: Jefe Político, Manuel Moscoso; Concejales, Dr. Juan José Loayza, Nazario Loayza, Luís Loayza, Daniel Loayza y Juan Manuel Zambrano; Secretario Manuel Ignacio Romero; Escribano, José María Zanbrano; Alcaldes, Anastacio Gallardo y José Romero; Comisario, Flavio Feijóo; Teniente Político, José María Zambrano Loayza.
Con la finalidad de consolidar la posición del flamante cantón, comunicaron al General Eloy Alfaro, cuyo gobierno no se hallaba instalado en Guayaquil, para el efecto fueron comisionados para que viajen Emilio Arévalo y Nazario Loayza, que con fecha 19 de julio entregaron un oficio y con fecha 30 de septiembre del citado año 1895 se recibió la respuesta en Piñas, reconociendo a nuestro cantón para que subsista hasta que se reúna la convención nacional y sea ésta la que apruebe su existencia.
Una vez que se reunió la Convención Nacional en Cuenca en 1897, el Concejo Municipal delegó a Flavio Feijóo para que presente la correspondiente documentación a la mencionada Convención Nacional, pero no obstante, la justicia que n mención nos negó el derecho de ser cantón y Piñas volvió a ser parroquia, más como los hombres y los pueblos suelen fortalecer en la adversidad, este duro revés no hizo que bajara la guardia un puñado de piñasienses gestiones con la esperanza de que algún día brillara la justicia y se consiguiera el objetivo deseado. En 1926 el gobierno del Dr. Isidro Ayora Cueva, se actualizan las gestiones y concurrió a Quito el Dr. Juan María Loayza Llevando consigo la respectiva documentación y solicitó al gobierno provisional la cantonización y 1928 se solicita a la asamblea nacional se tramita la solicitud de los piñasienses, ésta acoge el pedido, se aprueba en dos sesiones y no se llego a dar a la tercera y definitiva discusión, por que la asamblea se clausuró.
Luego de la asambleas de 1928 y 1929, el Dr. Juan María Loayza vuelve a insistir en la cantonización y se presenta una parroquia de Piñas a la categoría de cantón, con el nombre de Córdova, en reconocimiento al de los héroes de la victoria del Pichincha que consolidó nuestra independencia.
El nuevo cantón estaría formado por las parroquias Pedro Carbo y La Florida, que corresponden a las que hoy son Moromoro y Capiro, lamentablemente este nuevo proyecto tampoco se realizó, pero esto no consiguió amilanar a los piñasienses y la lucha continuo con nuevos brios, hasta que por fin el 6 de noviembre de 1940, el Honorable Congreso aprueba la creación de cantón piñas, y el 8 del mismo mes, el Presidente de la República firma el ejecútese y Piñas se convierte en el quinto cantón de esa época en El Oro. El 1 de enero de 1941, con el respaldo de un pueblo pletórico de optimismo y esperanza el flamante concejo municipal inicia sus labores, cuyos integrantes fueron: Presidente, Dr. Juan Maria Loayza, Vicepresidente, Haraldo Gallardo Añazco; Concejales, Miguel Sangurima Romero, Luís Orlando Carrión Ochoa Romero y Vicente Moscoso Molina; Secretario, Luís Antonio Román Aguilar, Primer jefe político Luís Angel Moscoso Zambrano y Comisario Nacional, Angel Salvador Ochoa.
Fuente: Víctor Murillo Herrera - Revista Orquídea de los Andes y Biblioteca Municipal.







